Bangladesh: huelgas por el salario

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Febrero de 2019

A primeros de año decenas de miles de obreros y obreras del textil en Bangladesh han llevado a cabo una potente huelga para exigir una subida de sus salarios, paralizando los suburbios industriales de la capital Dhaka. Las cargas policiales han dejado un muerto y heridos.

Aunque a los obreros peor pagados se les aumentó el sueldo a primeros de año, su salario -equivalente a 83 € mensuales- sigue siendo muy insuficiente para vivir, y ello concierne a la mayoría de los asalariados del textil. Aunque el gobierno quiso negociar subidas para más trabajadores, estos decidieron continuar la huelga.

Los salarios de los trabajadores de Bangladesh están entre los más bajos del mundo. Pero los patronos del textil, que tienen sus chanchullos a todas las escalas en el gobierno, dicen que no pueden pagar más a los obreros sin quebrar. Éstos “deben comprender que no se le puede pagar más que lo que hemos acordado, bajo pena de tener que cerrar nuestras fábricas”, ha declarado un dirigente del potente sindicato patronal.

Estos patrones arañan de todas partes para inflar sus beneficios: los salarios, la seguridad -cerca de 2000 obreros ha muerto estos últimos años-, la sanidad, las ayudas sociales, etc. Tras esta explotación feroz se encuentran multinacionales occidentales que se benefician del trabajo a bajo coste que les da los 4500 talleres del país. Los más conocidos son H&M, Walmart, Primark, Tesco, Aldi, Zara, Carrefour, Al campo…, etc. Todas estas empresas hacen presión para que la producción le sea vendida al más bajo precio, en poco tiempo, lo que los convierte en los principales responsables de las condiciones de trabajo y de los salarios lamentables de los obreros de Bangladesh. Por su número, más de 4 millones, su importancia económica, su reagrupamiento geográfico y su voluntad de no dejarse aplastar, los obreros y obreras del textil Bangladesh representa una fuerza que podría hacer temblar al gobierno y a los ricos del país.