A propósito de la recuperación de memoria histórica: recuperemos la memoria de la revolución española

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febrero 2006

Este año se celebran los 75 años de la proclamación de la II República y los 70 del comienzo de la guerra civil. Multitud de actos se desarrollarán durante este período y van a servir para recordar los acontecimientos para las generaciones que lo vivieron, sus orígenes y causas. Estos hechos marcaron a generaciones y han determinado nuestra sociedad actual.

Aprovechando los eventos las distintas asociaciones de familiares de víctimas del franquismo, aquellas que trabajan para lo que se ha dado en llamar "Recuperación de la Memoria Histórica y Social" y partidos políticos van a realizar actos en defensa de las víctimas de la dictadura y exigirán reparaciones morales, sociales y económicas que se deben a los represaliados.

El gobierno prepara también en este primer semestre un informe con la situación y medidas a tomar para reparar el daño que la dictadura realizó en millones de personas. Estas medidas llevan más de un año de atraso pues Zapatero prometió la actuación, y en el Congreso de los diputados se aprobó una resolución el 1 de junio de 2004, que establecía 6 meses para entregar el informe. Ahora aceptando la demora, Zapatero ha vuelto a prometer que en este primer semestre del 2006 llegará la discusión al Congreso. Como Alfonso Guerra declaró en una entrevista televisiva, para los socialistas, esta recuperación del pasado cerrará heridas todavía abiertas de la guerra civil, por el olvido y falta de reconocimiento institucional, político y social. En general es para muchos una deuda histórica y este año puede ser el momento idóneo para liquidarla. Todavía no se reconoce, en el ámbito institucional, el silencio que se realizó sobre el genocidio franquista. Tampoco la izquierda parlamentaria reconoce totalmente su silencio en la Transición a cambio de su reconocimiento político.

El debate abierto plantea entonces varios problemas. Entre ellos el reconocimiento de las víctimas, supone aún testimonialmente una acusación al franquismo que la derecha del PP y sectores del aparato de Estado se niegan a aceptar. También se abre la discusión sobre la Transición y el papel del PCE y PSOE, así como la extrema izquierda, y el pacto con el aparato franquista y la burguesía. Y otro problema político se plantea de cara al futuro: qué programa político, qué intereses de clase defender cuando se apoya las reivindicaciones de las asociaciones de víctimas del franquismo y de Recuperación de la Memoria. Para el PCE e IU se trata de defender la II República, para ir a la III. Para los socialistas es un guiño de izquierda a su electorado y una forma de "restañar" heridas para que no vuelva a ocurrir, así se pinta de rosa su política antiobrera.

El movimientopara la recuperación de la memoria histórica y social

Desde hace unos años existe un movimiento que trata de sacar a la luz la represión franquista. En cientos de pueblos y de ciudades, familiares y militantes de izquierda se organizan para descubrir las fosas comunes de los fusilados por los franquistas. Al descubrir las fosas de los asesinatos, se descubre también la ocultación que por parte de las instituciones y de los partidos de izquierda se hizo de la dictadura en el altar de la Transición. Se trata también de dar a conocer a la opinión pública las masacres, las torturas, la represión de miles de obreros, campesinos y de militantes de izquierda ocultadas y sin justicia.

Para muchas familias de represaliados supone devolverles la dignidad, conseguir la catarsis personal, terminar con el olvido público y el estigma de culpabilidad. Esto les mueve a recuperar a sus familiares dándoles la dignidad que el franquismo les había negado. Enterrarlos en sus tumbas con sus nombres y apellidos, conocer a su familiar entre los hallados en la fosa común, hacer una sencilla ceremonia civil o religiosa, y reconocer el lugar de los fusilamientos, de las fosas con un monolito o una lápida es parte de lo que se quiere. Recuperar los testimonios de estos hechos y mantenerlos en "Bancos de la Memoria" para la investigación y conocimiento público.

Más de 40 asociaciones de familiares de las víctimas, represaliados, y organizaciones políticas tratan de exhumar los cuerpos de aquellos fusilados en fosas comunes, estudiar los desaparecidos, buscarlos y dotar de dignidad a aquellos que en nuestros pueblos fueron asesinados y hasta ahora no se había podido expresar la verdad. Estas asociaciones han creado un verdadero movimiento que busca ser reconocido y difundir la historia de la represión franquista.

Entre las asociaciones destacan el "Foro por la memoria", animada por militantes del PCE, y la "Asociación para la Recuperación de Memoria Histórica y Social", animada por militantes del, o cercanos, al PSOE y militantes anarcosindicalistas de la CGT, además de una mayoría de participantes sin filiación política.

Además de estas actividades de exhumación se llevan a cabo proyectos culturales y científicos recordatorios de nuestra historia. Se realizan exposiciones donde se destacan los aspectos sociales y políticos de la II República, destacando su papel progresista.

Oficialmente, a instancias de los gobiernos regionales o centrales, se apoyan estas actividades, subvencionándolas o aportando recursos propios. A su vez existe un auge de publicaciones sobre la guerra civil, la posguerra, la represión etc.

Pero también este movimiento no sólo se reduce a sacar a la luz pública los asesinatos franquistas. Para los sectores de la izquierda cercanos al PSOE o al PCE, se destacan los aspectos democráticos de la II República, la legalidad y la ruptura de ésta por los militares facciosos. Para estos sectores la guerra civil fue un enfrentamiento entre el fascismo y la democracia. Además se utiliza para exponer el programa político republicano, de la III República. El hecho de explicar de esta forma la guerra civil y la represión impide conocer en última instancia el por qué del exterminio de la militancia obrera.

Consecuenciasde la derrota

Nos encontramos en este período histórico con una derrota de las organizaciones obreras. período revolucionario donde la crisis del régimen político de la monarquía abrió la crisis social. Esta derrota, en el conflicto social de la época, termina con la guerra civil y ésta supone una crisis social y política, donde los trabajadores cuestionan el orden social imperante de la época, dominado por las clases sociales burguesas y la Iglesia.

El franquismo, ha empujado a millones de personas a la miseria, al miedo, al silencio y a la explotación que tuvieron que soportar para poder vivir. Ha robado las posibilidades de cultura, la infancia a generaciones enteras para echarlos al trabajo explotado de una clase social corrupta de terratenientes, banqueros, eclesiásticos y señoritos que habían defendido con la muerte de millones de trabajadores, sus valores ideológicos y su posición dominante en la sociedad.

El franquismo ha supuesto también para las generaciones posteriores a la guerra el desconocimiento de las causas tanto sociales, como individuales, tanto ideológicas como políticas, que impulsaron a los asesinos y a los políticos de turno a realizar tanta represión. Es la ruptura generacional de trasmisión de tradiciones y luchas obreras. Como también de las ideas y tradiciones políticas y sociales del movimiento obrero de aquella época. La represión y el miedo en la población, buscaban la ruptura ideológica de generaciones sobre los ideales, expectativas, esperanzas e ilusiones que los revolucionarios y militantes de la clase obrera habían tenido respecto a la sociedad en la que vivían. Por eso existe un desconocimiento del conflicto social que provocó la guerra civil y la dictadura.

Los familiares de las víctimas, son generalmente personas pertenecientes a la clase trabajadora y, que en su mayoría, sus padres o familiares estuvieron represaliados o fusilados y que por circunstancias del franquismo, muchos de ellos no han podido conocer las ideas o las causas concretas de la represión. De hecho, muchos de ellos no saben las organizaciones, las ideas sociales o políticas de sus familiares, que provocaron la represión. Podemos decir que uno de los objetivos del fascismo, el exterminio de las ideas de la clase trabajadora, fue conseguido por lo menos en estas generaciones de posguerra.

Hace 30 años de la muerte del Dictador y podemos decir que todavía no existe una conciencia clara del papel del franquismo en nuestra sociedad. A 60 años de Auschwitz, Europa entera conoce el genocidio nazi. Sin embargo la represión franquista tuvo similares repercusiones en el cuerpo social de nuestro país. Centenares, decenas de miles de personas fueron asesinadas durante la guerra y la posguerra, y muchas de ellas yacen en fosas comunes. Miles de personas sufrieron los campos de concentración franquistas. Ahora años después, van apareciendo los testimonios y reconociendo su existencia.

Lo mismo vale decir para la explotación económica y social y el proceso migratorio. Miles de trabajadores fueron expulsados de sus pueblos por el hambre y la miseria para engrosar el ejército industrial del desarrollo económico en nuestro país y en Europa.

El movimiento para la recuperación de la Memoria Histórica, que en estos años ha aparecido, está sacando a la luz momentos de nuestra historia conflictivos y represivos que todavía no se han resuelto. Miles de víctimas esperan reconocimiento y justicia. Y esto no se podrá realizar totalmente si no explicamos históricamente el conflicto de clases y sacamos las lecciones que permitan a los trabajadores vencer al capital.

Es necesario recuperarla memoria oculta,y recuperarla toda

La guerra civil y la posguerra han marcado profundamente las generaciones de nuestro país durante décadas. Por esto históricamente y para nuestro futuro es necesario recuperar la memoria oculta y recuperarla toda. Muchos de ellos, de los asesinados, se habían levantado con las pocas armas que tenían oponiéndose al golpe de estado de los militares. Habían organizado en las pocas semanas o meses, hasta la llegada de las tropas fascistas, la resistencia. Los pueblos de España, en los que no triunfó el alzamiento fascista, se habían llenado de comités que organizaban la vida social y pública al modo de los mineros asturianos del 34; una revolución se puso en marcha.

Por consiguiente la recuperación de nuestra memoria histórica no puede ser parcial. El estudio, la investigación de la represión es necesaria. La devolución de la dignidad a las familias también. El conocimiento público de estos acontecimientos más aún.

Pero más que nos pese, el franquismo supone una derrota de los trabajadores y de sus organizaciones y no valdrá de nada si no recuperamos las causas que produjo tal saña, tanto crimen contra nuestro pueblo.

Y las causas hay que verlas en los conflictos sociales que aparecen en esta época y como factor determinante, la lucha que llevaron a unos hombres y sus organizaciones a oponerse al fascismo y al orden social que representaba. Esta lucha se basaba en el análisis y compresión del orden social y político del momento y el intento por cambiarlo. Es decir había unas ideas detrás de estos hombres que intentaban cambiar el mundo. Recuperarlas es necesario también. Hemos dicho que existe una derrota. Investigar el porqué de esta derrota nos puede llevar a conocer las distintas responsabilidades en la dirección de los conflictos sociales que aparecen. También vale este razonamiento para las demás etapas históricas. Y nos servirá seguro para el futuro sacando las enseñanzas de una derrota que supuso una represión brutal y decenas de años de silencio.

Recuperarla memoria históricade la revolución obrera española es nuestra deuda

Sin embargo poco aparece, cuando no se oculta, el conflicto social, de clases que existe en la España del primer tercio del siglo XX. No todo se recupera, la Memoria Histórica tiene también lagunas. O por lo menos el olvido se mantiene en el fondo del baúl de la mayoría de los recuperadores. Es un hecho que estos aniversarios, más o menos oficiales, olvidan la heroica actuación de los revolucionarios, de los obreros, jornaleros y campesinos, que durante las jornadas de julio y los meses posteriores resistieron a los franquistas, llevando a cabo los cambios sociales que el régimen republicano se negó a realizar: impulsaron colectivizaciones de tierras, ocupaciones de fábricas, pueblos y ciudades, tomando en sus manos la gestión de la sociedad. Tuvieron aquellos trabajadores el valor ejemplar de mostrar al mundo entero que era posible resistir al fascismo y a la burguesía construyendo una nueva sociedad.

Y como ha sido la constante del siglo XX, esta revolución obrera fue traicionada, aplastada no sólo por los franquistas, sino perseguida por el gobierno republicano y los sectores contrarrevolucionarios de los partidos obreros encabezados por el estalinismo, incluidos los anarquistas. Los sucesos de mayo de 1937 marcan el fin de la revolución y la persecución y exterminio de lo revolucionarios, anarquistas como Camilo Berneri, dirigentes del POUM, como Andreu Nin, trotskistas como Kur Landau, y otros muchos fueron exterminados físicamente por el gobierno republicano y los estalinistas. Esta revolución fue traicionada y aplastada justificándose en la necesidad de ayuda de las burguesías europeas, falsificando el conflicto hasta convertirlo en un enfrentamiento entre democracia burguesa y fascismo, cuando lo que existía era una guerra de clases.

Nuestra deuda, por lo tanto, es una deuda con todos aquellos obreros y campesinos que intentaron cambiar el mundo, y con los militantes revolucionarios. Y por muchos homenajes, monolitos, estudios históricos, recordatorios y demás reconocimientos a todas las víctimas del franquismo, servirá de poco - además de ser un negocio editorial o de fotos de los políticos - si los que hoy en día, recogiendo su antorcha revolucionaria, no reflexionamos y sacamos las lecciones de esa derrota en la guerra civil, que llevó a una negra noche a nuestro pueblo.

Las fosas comunes que se descubren, los estudios de las víctimas de la represión no son más que la prueba de la saña de la clase dominantes española contra la clase obrera.

Desde que existe la historia de la humanidad, desde que los movimientos sociales lo presiden las luchas de clases, los oprimidos han luchado contra sus opresores para liberarse. En esta lucha la humanidad ha ido avanzando hasta nuestros días. Y siempre que los oprimidos, los pobres, han osado levantarse contra sus opresores, contra los ricos, la venganza de las clases dominantes ha sido terrible. Desde Espartaco, hasta la dictadura chilena o argentina, pasando por las actuaciones obreras de nuestro siglo precedente siempre han sido ahogadas en sangre en un verdadero genocidio de los oprimidos.