Weston 1865, Unai Sordo 2022

Print
Noviembre de 2022

Es increíble oír en boca de un dirigente sindical en una entrevista en RTVE, defender la misma argumentación que tenía hace más de siglo y medio un economista de la época. Por mucho que nos lo quieran hacer creer, no es cierto que subir los salarios equiparándolos a los IPC anuales hagan entrar a la economía en una espiral inflacionaria. En 1865, K. Marx contestaría las bases teóricas de la política económica del socialista ricardiano John Weston, que afirmaba que, el aumento de los salarios no podía mejorar la situación de los obreros y que, por lo tanto, la lucha sindical por aumentar los salarios tiene un efecto perjudicial, pues subirían los precios.

Como explicó Marx en “Salario, Precio y Ganancia”, el precio de las mercancías viene establecido por el tiempo de trabajo socialmente que se necesita para producir dicha mercancía, y solo entonces, la ley de la oferta y la demanda en el mercado puede aumentar o disminuir ese precio.
Así pues, la subida o bajada de los precios no puede ser arbitraria por la voluntad del empresario, sino que depende siempre del mercado y la competencia capitalista o por una situación de monopolio. Por ello si suben los salarios los capitalistas no podrán repercutir, así como así, la subida salarial, porque otros mercados en un mundo globalizado podrían mantener los precios más baratos y perderían cuota de mercado o simplemente invertirían en otras ramas con más beneficios para equilibrarse otra vez, cuando la cuota de ganancia se igualara. En todo caso, si hay una subida generalizada de los salarios, serían las ganancias del capital las que sufrirían el aumento y no la espiral de precios inflacionista. No subir los salarios a los trabajadores es mantener, y en muchos casos aumentar, las ganancias de los de siempre, los capitalistas; a costa de los que generamos la riqueza, los trabajadores.

Unai Sordo y J. Weston separados por cerca de 160 años defienden la misma falacia y no es casual, pues el capitalismo y sus crisis se mantienen en lo fundamental en su funcionamiento con el mecanismo de la explotación obrera.

Y es necesario volver a recordar las palabras de Marx en “Salario, Precio y Ganancia” que describen la realidad del capitalismo: “El ciudadano Weston ilustró su teoría diciéndonos que si una sopera contiene una determinada cantidad de sopa, destinada a determinado número de personas, la cantidad de sopa no aumentará porque aumente el tamaño de las cucharas. (…) El ciudadano Weston, a su vez, se olvida de que la sopera de la que comen los obreros contiene todo el producto del trabajo nacional y que lo que les impide sacar de ella una ración mayor no es la pequeñez de la sopera ni la escasez de su contenido, sino sencillamente el reducido tamaño de sus cucharas…”