España: reanudación de la huelga en Airbus

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Textos del semanario Lutte Ouvrière - 2 de septiembre de 2026
2 de septiembre de 2026

El 24 de julio, la huelga en Airbus en España se había suspendido en contra de la voluntad de los huelguistas, tras la traición de dos sindicatos (SIPA y ATP). Se reanudó el 25 de agosto, al volver de las vacaciones, con el apoyo de los sindicatos CGT, UGT y UTIL.

El lunes 24 de agosto se organizaron paros en las distintas fábricas. A pesar de la pausa estival, la indignación de los trabajadores no ha remitido y votaron por mayoría a favor de reanudar la huelga al día siguiente, con las mismas reivindicaciones: una prima de 7 500 euros, un aumento salarial indexado a la inflación más un 1,5 %, el mantenimiento de los días de teletrabajo, libertad para disfrutar de las vacaciones de verano, comedor gratuito y el pago íntegro de las bajas por enfermedad… Así pues, a partir del 25 de agosto, los huelguistas retomaron sus rutinas: piquetes a las puertas de la fábrica a las 6 de la mañana y asamblea a las 10.

Ante esta reanudación de la huelga, Airbus encargó a Carmen-Maja Rex, directora global de Recursos Humanos del grupo, que se ocupara del asunto. Ya en la primera reunión, amenazó con retirar encargos a las plantas españolas, suspender las contrataciones y limitar la asignación de nuevos proyectos. Además de las amenazas, exigió la suspensión de la huelga antes de entablar conversaciones, se negó a negociar con la asamblea de huelguistas —representada por los sindicatos participantes en la huelga y por observadores— y, al mismo tiempo, mantuvo conversaciones con los sindicatos contrarios a la huelga.

A pesar de esta presión, el lunes 31 de agosto, el número de huelguistas aumentó a medida que iban regresando los últimos veraneantes. La asamblea debatió la posibilidad de suspender la huelga ante el chantaje de la dirección. Antes de la votación, se resumieron las posiciones de unos y otros. El sindicato UGT presionaba a favor de la suspensión, mientras que algunos afirmaban: «Ahora es cuando tenemos fuerza» o bien «detener la huelga sería un grave error porque perderíamos la unidad de los trabajadores». Finalmente, el 82 % de los huelguistas votó a favor de continuar la huelga, el 16 % a favor de suspenderla y el 2 % se abstuvo. Tras semanas de huelga, muchos son conscientes de que esta es su principal fuerza y están decididos a continuar con ella.